En el mundo del arte, el procedimiento global creativo es concebir la idea, organizarla, perfeccionarla, ejecutarla para uno mismo y luego ejecutarla para el espectador; en ese punto, el creador espera ansiosa y casi mortalmente por las críticas del público, la sensación de vulnerabilidad que se planta en el profundo del ser sólo se apacigua cuando alguien es capaz de decir la primera opinión (sean buenas o malas).
Por otro lado, el mismo público sólo evalúa el resultado final, aquello en lo que se invirtió tanto tiempo y esfuerzo, lo cual se obvia en la mayoría de los casos, siendo una experiencia de índole personal para el creador. Muchos de nosotros hemos visto una ilustración fenomenal, u oído una pieza de música simplemente increíble, de la que luego podemos hacer una crítica mental o a personas allegadas (colocándolo en mi caso, ya que existen críticos que se dedican a eso) y simplemente no pasa a mayores, sólo es un resultado de equis experiencia que cada individuo asimila a su propia convivencia.
Lo cierto es que, hablando de que el proceso creativo es totalmente ignorado por el público y es de índole personal para el creador, es algo muy incómodo el compartir esa experiencia, ya sea por la costumbre del ritual, por ser expuesto o por sentirse intimidado ante los talentos expuestos; Y es así como llegamos a la idea del grupo Agente Libre, quienes tuvieron la iniciativa de crear un espacio para que todos los que quisieran mostrar su proceso creativo, lo hicieran.
“Proceso Revelado” es el nombre que lleva este casi tabú e inusual proceso, en donde el artista muestra sus procedimientos para llegar a la culminación de la obra en vivo, en directo y cara a cara para rematar; entonces, piensa tú que si es casi un mito lo que haga el artista con su obra y para éste es tan personal como ir al baño ¿Qué resulta de la experiencia?
Los panas de Kreils Kg fueron los invitados al Proceso Revelado número 3 (al que tuve la oportunidad de asistir) y sin embargo el público fue el representante del papel protagonista.
Si nosotros nos sentimos nerviosos cuando pisamos una tarima para simplemente orar, o en esos recuerdos dónde de pequeños subíamos a hacer la obra de fin de año sentíamos que cargábamos cero ropa ¿Qué se siente mostrar, de paso, todo el montaje, las técnicas y los errores que ocurren durante un concierto, frente a frente con tu público? El cual tiene la opción de preguntarte todo lo que le entre en gana… Quizás no sólo eso, sino decir lo que les de la gana.
Yo sé porque estaba en primera fila que los amigos estaban temblando, yo en su lugar ni hubiera hablado, lo confieso. Así que es un proceso de admirar y aplaudir. Tanto como para el creador como para el público.
Así que de tanto hablar de lo privado para el artista y lo intocable para el público, nos topamos con el choque de ambas situaciones. Admiración, temor, inhibición, silencio incómodo, comparación y ese sentimiento de ansiedad más el de vulnerabilidad, son pocas las sensaciones para describir lo que fue aquella experiencia.
Lo cierto que les puedo decir es que fue una de las mejores de mi vida, muy buena música, talento puro y ganas de echar pa’ lante, como decimos acá.
Así que acá les dejo algunas fotos (robadas del facebook de la banda) y el link (de último) al myspace de los chicos.




3 comments:
waiting....
El proceso creativo para los artistas es quizás lo que para las madres son los 9 meses de gestación(con todas las complicaciones y cambios de humor físicos y mentales) y sólo otro artista entenderá o otra madre por así decirlo...lástima que por estos láres no existan eventos de esa índole y de ninguna...me gustaría estar en uno...
Totalmente de acuerdo contigo, Timoto Cuica, excelente comparación.
Pronto, está en proyecto llevar más propuestas culturales a lo largo del país.
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