martes, 15 de mayo de 2012

Gnoseología del espacio telemático como metáfora


              Este breve ensayo pretende explicar la frase dada, “Gnoseología del espacio telemático como metáfora” y para comprender la complejidad de lo planteado, primero se procederá a desglosar los términos en ello. He de confesar que me da un poco de miedo enfrentarme a este título y me ha tomado más del tiempo acostumbrado asimilarlo, entenderlo, darle lógica y desarrollarlo, sin embargo, me he apoyado en el material publicado por otros estudiantes que han pasado por este curso.

              Entendemos como gnoseología la corriente del pensamiento que estudia al conocimiento, indaga en él y en sus raíces, lo clasifica e intenta explicarlo. Esto nos remite un poco a lo conocido como epistemología, que se encarga de concientizar e investigar en el origen de las cosas, y es en efecto de lo que se encarga la gnosis: la conciencia del conocimiento. Existen muchos tipos de él y siguen en discusión, pero en este caso, hace referencia a la conciencia de la existencia de un espacio telemático, o quizás pueda referirse a la conciencia de una metáfora de ese espacio respecto a nuestra realidad.

              Por otro lado, nos topamos con el término “espacio telemático”; en otra oportunidad se pudo definir el término espacio en tres concepciones: Espacio como Idea, Espacio como Contenedor o Espacio como Acción; para resumir un poco, las dos primeras no son viables si la tercera no existe, así que el espacio es la interacción entre diferentes objetos, además es la conciencia de su existencia.

              La telemática surge del avance de las telecomunicaciones, comprende los sistemas de redes, internet, telefonía y los medios de comunicación y difusión de información no convencionales (cualquiera que sea involucrando el uso de tecnología de redes). Hace referencia a lo virtual como herramienta y abre un campo infinito de posibilidades a la creación artística, la transmisión de un mensaje o la conciencia colectiva hacia algún tema.

              El espacio telemático es la interacción que realizamos todos los usuarios de internet y redes de difusión masiva (globales); es por donde nos movilizamos, transmitimos y recibimos información (y/o ideas).

              Una metáfora, en literatura, es la comparación de dos o más elementos (situacionales o personales) en analogías, de modo que uno pueda traducirse a otro y se entiendan de la misma forma, se puede hablar de una lección que quede de ello, como una moraleja.

            Ahora, para empezar a hablar de alguna metáfora en el espacio telemático debemos ubicarnos en otro plano para la comparación. Es irremediable hablar del plano de nuestra realidad. Nuestra realidad se ve en cualquier lugar de este espacio telemático, nos basamos en ella para crear cualquier información y mensaje a transmitir, ninguna parte de (por ejemplo) internet está libre de la idea de llevar la realidad a ella, la representamos y estructuramos a partir de nuestra experiencia cotidiana, pasa en la telefonía y pasa en los equipos de transmisión de datos (audiovisuales o no).

Nuestras obras plásticas en el espacio telemático también parten de ello, buscamos crear una reflexión de lo cotidiano en forma de vanguardia, la traducimos a lo virtual y difundimos.

La metáfora en esto se encuentra en cómo el espacio telemático se convierte en una realidad por sí mismo, es un universo paralelo al nuestro con su propio lenguaje, señas, normas, reglas y modelos sociales o de comportamiento. La traducción de nuestro proceso creativo al internet no es muy diferente al principio de la vida real, de hecho es el mismo empleado en el arte conceptual: usamos las herramientas necesarias para transmitir nuestras ideas y sin embargo, no hace falta ser un experto en el medio para usarlo. Uno de los elementos que hacen a la telemática tan revolucionaria es la facilidad y universalidad de uso, quizás como metáfora de lo que nos hace falta fuera de ella.

Esto llama a la reflexión del colectivo hacia la gnoseología de este universo, que es lo que motiva a este ensayo.

El Net.Art como herramienta imposible de ignorar para la difusión de ideas y propuestas plásticas.

jueves, 10 de mayo de 2012

Soñé

Bueno, en realidad siempre sueño.


Pero me pregunto ¿Los sueños tienen alguna utilidad? Más preguntas autoformuladas, qué alegría.


El sueño: ¿Es sólo un placer que desarrollamos? ¿Nos puede dar pistas sobre el pasado y el futuro?


Ya va, pero es que si el pasado y el futuro no existen, así como el tiempo ¿por qué involucrar a los sueños con ello? Qué tontería de mi parte. - Sayu, recuérdate que el tiempo es una forma de ordenación humana. deós.


De nuevo, entonces ¿Soñamos sólo para obtener placer? ¿De esta forma escapamos de nuestra realidad? Realmente no hay nada más placentero para nuestra conciencia que soñar. Así obtengamos imágenes desagradables, escapar de nuestra vida cotidiana es un placer tremendo, así sólo dure unas pocas horas (y los recuerdos de los sueños unos pocos minutos). 


Yo sueño mucho, me deleito con los recuerdos de mis sueños. En ellos escapo de maneras inimaginables.


Tengo centenares de sueños donde escapo contigo, donde me tiendes tu mano y puedo acallar mis deseos. Contigo también tengo sueños, en ellos ríes junto a mi. Hey, pero contigo también soñé, no te escapas. La otra noche también estuve contigo, escuché tu voz y desperté con el sentimiento más noble en el pecho. ¡Y tú! Siempre estás en mis sueños, es recurrente ver tu cara. Oye, pero tú también estabas allí. Oh, ¡Y tú!.

sábado, 5 de mayo de 2012

Coño.


La verdad verdadera es que me gustas. La verdad verdadera es que me he enamorado de ti.

Esto es terrible, me frustra tanto… No puedo tocarte, no puedo abrazarte y no puedo acercarme. Mataría por estar frente a tu rostro y mantenerme sólo sintiendo tu respiración. Mataría por... 

Me encanta desgastarme los ojos en ti pero me mata que no pase de eso, me torturas, siento ganas infinitas de llorar, es una frustración asfixiante, dolorosa. La real verdad es que deseo tantas cosas que tienen que ver contigo…

No sé cómo decirlo… Es que si existiera un ser supremo capaz de cumplir los deseos (y tantos de ellos dejados en velas, regalos y estrellas, todos involucrándote) no dudaría en acabar mi voz rogándole por ti.

Maldita tortura, mejor que acabes.

Espero terminar mis impulsos algún día.

Aunque honestamente, deseo que seas tú quien lo haga.

miércoles, 25 de abril de 2012

Otra crónica de mi mente aislada


                No es como si tuviéramos siquiera la obligación de hablar, al fin y al cabo la conocí en este sitio bajo circunstancias impersonales, no es nada especial, no es atracción a primera vista, a la segunda ni a la tercera, y en su caso no contiene ni la palabra “atracción”. Sin embargo fue creciendo y lo fui alimentando de señas difusas que tomé como interés, mutó y se llenó de esperanzas de ser “algo más”, me mantuve en ello un tiempo pero la realidad es que nunca salí de ser un conocido, un allegado a ella. Ahora sólo contengo una gran nube en mi cuello con el color de la frustración y llega hasta doler, asfixiarme al saber que es otro en quien se fija (a pesar de que ese alguien sabe de su preferencia y prefiere ignorarlo). Es hasta irónico, no es por ser vanaglorioso pero siempre me consideré un buen partido, creo tener muchas virtudes referentes a las relaciones personales y talentos sociales; es injusto ser marginado por condiciones que escapan a mi naturaleza, pero así es la vida, no es que la deteste pero ésta siempre ha sido una real mierda conmigo.

lunes, 19 de marzo de 2012

Espacio arquetipo especular / Espacio especular como arquetipo

Introducción

                El espacio es un problema que está en boca de los filósofos desde hace milenios, concebido como un lugar; pero fue realmente Platón quien trató de lleno el tema, colocándolo dentro de su teoría: el Uno (lo inmutable, lo superior), el Ser (lo que somos) y el espacio, única cosa eterna, infinita y omnipresente. Poco después Aristóteles lo define como lugar, en donde se desarrolla la vida.El tema fue abandonado hasta el Medioevo, donde Giordano Bruno retoma a Aristóteles y trabaja el espacio como “Continente Universal”: etéreo, espiritual, inmenso e infinito. Teoría que posteriormente es continuada por Newton y Clarke, agregando que el espacio es omnipresente, pero no Dios, queriendo decir (pero no afirmando) que Dios es parte del espacio, como componente.
                Leibniz cuestiona toda la teoría de Newton y Clarke, sosteniendo que el espacio no tiene propiedades ni componentes, que es vacío, y en cambio, no es lugar si no acción. Se puede decir que se remonta a Platón y luego a San Agustín para determinar que el espacio es posterior a Dios, es la consecuencia de la acción de Dios. Por otro lado, luego surgen otros filósofos como Ernst Mach quien también cuestiona la posición de Newton y se apoya en Leibniz para concordar en que la relación entre los objetos es lo que crea al espacio, resumiendo, la interacción entre los objetos es lo que crea el movimiento y por ende, el espacio. Sin embargo esto desemboca en la negación del espacio como idea, ya que es una mera relación entre objetos; la teoría de Mach luego es fundamentada con ejemplos físicos de Einstein, quien incorporó el tema del espacio a su teoría universal de la relatividad.
                Para resumir, podemos decir que la concepción del espacio se divide en tres diferentes visiones: Espacio como Idea, Espacio como Lugar o Espacio como acción. Y dependiendo del pensamiento de cada individuo, es válido tratarlo como cualquiera de estas tres formas.
                Por otro lado, es de carácter obligatorio entrar en el tema de la especulación aplicada a la filosofía, que se entiende como la contemplación y reflexión sobre un tema determinado, y se usa para resolver problemas propios de la materia. Se llega a tomar a la especulación como principio único de la filosofía, ya que sin el pensamiento y cuestionamiento, no existe la misma. Es de mi deseo recalcar también, que el término “reflexión” cabe en lo especular de espejo, en donde ese reflejar lleva a contemplar la figura y tomar conciencia de ella como punto inicial de la filosofía.
                Finalmente, tenemos la definición de arquetipo como un objeto original; el modelo para crear o seguir un patrón en otros. Se dice también de la idea de cualquier objeto antes de plasmarlo en el mundo material; un ejemplo sería la concepción de la silla, podemos ver cualquier silla, pero no es “la silla” original, la que está en nuestra mente y nos indica como debería ser una silla, en este caso, hablaríamos del arquetipo de una silla y entendemos que sin una idea original, no podríamos identificar cada objeto que nos rodee.


El Espacio Arquetipo Especular

                Para hablar de un Espacio Arquetipo, tomemos los conceptos previamente tratados, es decir, hablemos del espacio primeramente como una idea; el espacio sería una consecuencia de una instancia mucho mayor en donde toma forma, y démosle la propiedad arquetípica de ser el primero, el ideal de un espacio.
                Si es un espacio ideal, inexistente en la materia, llegará a nosotros sólo la sombra de él; es decir, lo que percibimos como espacio es sólo un espectro de su esencia. Y si le damos la propiedad especular, la reflexión también se convierte en ideal.
                La especulación en un espacio ideal no debería llegar a la realidad si nos vamos por esta línea de ideas; en cambio, si hablamos del espacio como lugar, como continente de todas las cosas, con sus propiedades y condiciones, el arquetipo especular sucederá dentro de él, aislado de su condición. En este caso, la especulación no sucedería, el espejo no tendría un sitio para ubicarse y con el cual interactuar y no se originaría la reflexión, es decir, no existiría desde un principio esta condición. Bien hablaba Mach que las cosas no se ubican ni se mueven por sí solas, sino que lo hacen en relación a otros cuerpos; resumiendo el espacio y su contenido existente sólo por la existencia de un segundo.
                Esto nos arroja a usar el espacio como acción e interacción, donde es tan importante como lo que ocurre a su alrededor, el espacio interactúa con los cuerpos y acciones para existir. El arquetipo del espacio especular se concebiría como el hecho de suceder la reflexión para la realización de la filosofía y su experiencia.
                En tal caso, el espacio arquetipo especular es ese creado para que el ser se refleje y reflexione respecto a su situación, contexto y ubicación, sin otra cosa más que la acción y su resultado.




Espacio Especular como Arquetipo

                El Espacio Especular es un término mayormente en psicología y tiene como objetivo crear en la persona un lugar para la reflexión introspectiva. Es decir, es un espacio donde la conciencia es la protagonista.
                Erwin Panofsky hablaba de dos tipos de espacio, el de la perspectiva (matemático) y el especular, que es psicofisiológico.
                Anteriormente diluimos los conceptos del espacio existentes en ideal, continental y como acción, llegando a la conclusión de que el espacio, para poder ser especular, se debe concebir como el último de los expuestos.
                Ya resumiendo esto, podemos decir que la frase “Espacio Especular como Arquetipo” nos remite a establecer un espacio especular como modelo primero de lo que debe ser un espacio.
 Si bien espacio quedó determinado como acción, la especulación podría ser la explicación total del mismo. Para dejarlo más claro, nosotros interactuamos desde que nacemos y hasta que morimos con el espacio, somos parte de él y él de nosotros; existe porque nosotros existimos y existimos porque él existe; así mismo, lo creamos al realizar cualquier acción humana, psicofisiológica o física; y así definimos al espacio.
 Al darnos cuenta de esto, estamos haciendo uso del espacio especular para reflexionarlo y hacernos conscientes de su naturaleza accionista, así como nuestra posición ante ello.
                Es decir, puedo atreverme a decir que el espacio en su totalidad es de naturaleza especulativa; y como el arquetipo es un modelo primero, al convertirlo en ello, es válido al haber creado este espacio con ese principio.



Conclusión


                Puede sonar osado y fuera del formalismo de un trabajo escrito, pero el sólo hecho de la creación de éste demuestra que el espacio (de acción) es especulativo y es válida cualquier posición que coloque este tipo de concepto como arquetipo universal.